3 oficiales retirados fueron asesinados mientras practicaban ciclismo en la vía Silvia – Totoró.
El asesinato de tres oficiales retirados de las Fuerzas Militares mientras practicaban ciclismo en la vía entre Silvia y Totoró vuelve a poner al Cauca en el centro de la crisis de seguridad que enfrenta el país. El ataque ocurrió en un corredor con presencia histórica de grupos armados ilegales.
Las víctimas fueron identificadas como el coronel (r) Libardo Osorio Sánchez y los mayores (r) Harold Sánchez Vergara y Rodrigo Amórtegui. Los tres integraban la Reserva Activa y realizaban un recorrido recreativo por la vereda Miraflores.
De acuerdo con la información preliminar, los exoficiales fueron sorprendidos por hombres armados que les dispararon con fusiles cuando transitaban en bicicleta. Los tres murieron en el lugar.
Una fotografía tomada minutos antes de iniciar la jornada deportiva, donde aparecen compartiendo, se ha convertido hoy en uno de los últimos recuerdos de las víctimas.
Tras el hecho, integrantes de la comunidad y de la Guardia Indígena acudieron al sitio para apoyar el procedimiento de las autoridades judiciales, que adelantaron la inspección de los cuerpos y la recolección de evidencias.
Aunque no hay pronunciamiento oficial sobre la autoría, las primeras versiones señalan como responsables a integrantes del frente Dagoberto Ramos, estructura del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc con influencia en el norte y oriente del departamento.
Esa organización ha sido relacionada por las autoridades con homicidios, ataques armados, retenes ilegales, uso de explosivos y acciones contra la Fuerza Pública y la población civil.
El triple homicidio se registra en medio de una nueva escalada del conflicto en Cauca. Las Fuerzas Militares han intensificado operaciones ofensivas contra las estructuras Dagoberto Ramos, Jaime Martínez y Carlos Patiño.
En respuesta, las disidencias han usado drones con explosivos, hostigamientos, francotiradores y artefactos explosivos improvisados. Las fuertes explosiones de artillería en municipios como Santander de Quilichao, Corinto, Miranda y Caloto evidencian la intensidad de la confrontación.
El crimen generó rechazo de organizaciones de veteranos, autoridades y ciudadanos, que pidieron reforzar la seguridad en los corredores viales del Cauca y acelerar las investigaciones.
Los organismos judiciales continúan recopilando pruebas. Este es el segundo hecho en el departamento donde las víctimas son exintegrantes o colaboradores de la Fuerza Pública, reflejando el deterioro de la seguridad en la región.
