Escalada de violencia en el Cauca por enfrentamientos entre Ejército y disidencias
El orden público en el departamento del Cauca, al suroccidente de Colombia, atraviesa un nuevo momento de tensión, tras las denuncias de comunidades campesinas e indígenas sobre el aumento de combates entre el Ejército Nacional y estructuras armadas ilegales en varias zonas del territorio, como son las disidencias de las Farc.
En el municipio de Argelia, líderes sociales informaron que desde la noche del 9 de abril se presentan enfrentamientos entre soldados profesionales y presuntos integrantes del frente Carlos Patiño de esa organización guerrillera, especialmente en el corregimiento de El Plateado, en sectores como Bello Horizonte y El Filo.
La intensidad de los combates causa zozobra entre los habitantes, obligando a varias familias a abandonar sus viviendas y desplazarse hacia áreas más seguras, como el casco urbano ya sea de El Plateado o del mismo municipio, ante el riesgo de quedar en medio del fuego cruzado.
Estos hechos se presentan en medio de la operación militar Perseo, con la que el Gobierno busca retomar el control de esta zona estratégica, que durante años ha estado bajo influencia de grupos armados ilegales.
La situación también se replica en el norte del departamento. En el municipio de Miranda, comunidades indígenas reportaron hostigamientos en la mañana del 10 de abril en el sector de Tierra Colorada, vereda El Progreso.
Según los integrantes del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, en la zona se escucharon detonaciones y ráfagas de fusil, además de evidenciarse la presencia de actores armados.
De acuerdo con estas organizaciones, en veredas como Caraqueño, La Unión y Campo Alegre confluyen tanto la fuerza pública como integrantes del frente Dagoberto Ramos, lo que incrementa el riesgo para la población civil.
Frente a este panorama, las autoridades indígenas hicieron un llamado a las comunidades a seguir las orientaciones de la guardia indígena, o Kiwe Thegnas, y exigieron el cese de las hostilidades, así como la salida de los grupos armados de sus territorios.
Las comunidades insisten en la urgencia de medidas que garanticen su seguridad, en medio de un contexto de creciente confrontación armada que continúa afectando la vida cotidiana en varias regiones del Cauca.
