Tres personas fueron asesinadas en zona rural de Guachené, Cauca
Una nueva tragedia sacude al municipio de Guachené, en el departamento del Cauca, luego de que un ataque armado dejara un saldo lamentable de tres personas muertas y varios heridos.
El violento hecho ocurrió durante la madrugada del martes 21 de abril de 2026, cuando hombres armados irrumpieron en una reunión social y abrieron fuego contra los asistentes de manera indiscriminada.
Según información preliminar proporcionada por las autoridades locales, el incidente se produjo alrededor de las 3:00 a.m. en la vereda La Cabaña, específicamente en el sector conocido como 5 y 6.
En ese lugar, un grupo de personas se encontraba departiendo cuando repentinamente varios sujetos llegaron y comenzaron a disparar sin consideración, dejando un terrible saldo de víctimas. Los heridos fueron trasladados con urgencia a centros asistenciales cercanos para recibir atención médica especializada.
El alcalde de Guachené, Wilinton Mina Vidal, confirmó que las tres personas fallecieron debido a impactos de arma de fuego. Hasta el momento, dos de las víctimas han sido identificadas por sus apodos: “Alvarado” y “Papi”, mientras que el tercero sería Germán Campo, conocido simplemente como “Germán”. Las autoridades trabajan en la plena identificación y verificación de estos datos mientras continúan con las investigaciones para esclarecer el móvil y los responsables del ataque.
Este incidente violento se suma a la preocupante cifra de masacres registradas en Colombia en lo que va del año 2026. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, esta es la masacre número 42 reportada en el país durante este periodo. Asimismo, el organismo ha señalado que este ataque se produce en una región que ha sido marcada por la constante presencia de violencia y disputas territoriales.
La Defensoría del Pueblo ha alertado anteriormente sobre el riesgo que enfrenta la población civil en Guachené, mediante las alertas tempranas AT 013/25 y AT 036/23. Estas comunicaciones advierten sobre la imposición de normas y controles sociales por parte de grupos armados ilegales en la zona, así como la confrontación constante entre diferentes estructuras armadas por el dominio territorial. Este contexto ha contribuido al aumento de vulneraciones de los derechos humanos y a la inseguridad de la comunidad.
En cuanto a los actores armados que operan en la región, se sabe que hacen presencia estructuras como el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos, ambas pertenecientes al Bloque Occidental Jacobo Arenas. A estas se suman bandas locales que disputan el control de economías ilícitas, generando un ambiente de tensión y violencia constante. La disputa por el territorio y el control de recursos ilegales ha sido uno de los factores que perpetúan este ciclo de violencia.
Este nuevo episodio de violencia ocurre en un momento delicado para el norte del Cauca, donde recientemente se han registrado protestas y bloqueos sobre la Vía Panamericana. Las comunidades han expresado su descontento y preocupación ante la falta de garantías en materia de seguridad, exigiendo a las autoridades medidas efectivas que protejan a la población y frenen la ola de hechos violentos que azotan la región.
Tras el ataque, unidades de la Policía Nacional y del Ejército, bajo la jurisdicción de la Tercera División, implementaron operativos en la zona. Estos esfuerzos buscan esclarecer las circunstancias del atentado y capturar a quienes están detrás de este acto criminal. Sin embargo, la situación sigue siendo tensa y la preocupación entre los habitantes continúa en aumento.
