Explosivos hallados en bus bomba fueron destruidos de forma controlada en Santander de Quilichao
En un operativo ejecutado por personal especializado, las autoridades destruyeron de forma controlada los siete cilindros con explosivos que habían sido incautados tras la neutralización de un bus bomba interceptado sobre la vía Panamericana, en el norte del departamento del Cauca.
La destrucción del material se realizó en un predio rural de Santander de Quilichao, donde expertos en explosivos llevaron uno a uno los cilindros hasta una zona despejada para efectuar detonaciones controladas, evitando cualquier afectación a las comunidades cercanas.
Las autoridades informaron que los artefactos contenían aproximadamente 420 kilogramos de nitrato de amonio y estaban instalados sobre siete rampas de lanzamiento, listas para ser utilizadas en una acción terrorista de gran magnitud.
El procedimiento se originó la noche del 4 de agosto, cuando unidades de la Policía que realizaban controles en el peaje de Villa Rica inspeccionaron una buseta de placas SKM-465 y detectaron una estructura sospechosa en su interior. De inmediato se activó el protocolo de seguridad y fue solicitada la intervención de los técnicos antiexplosivos.
Los especialistas lograron neutralizar el vehículo sin que se presentaran detonaciones, mantuvieron aislado el corredor vial durante varias horas y posteriormente trasladaron el material explosivo hasta una zona segura para proceder con su destrucción.
Las primeras investigaciones señalan que el cargamento pertenecería al frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. Según las autoridades, alias “Max Max”, señalado como explosivista de esa estructura, habría coordinado la preparación del atentado bajo directrices del Bloque Occidental Jacobo Arenas, liderado por alias “Iván Mordisco”, con la intención de atacar instalaciones militares y policiales en Cali.
Después del operativo, la Policía y el Ejército fortalecieron las medidas de seguridad en la región, incrementando los controles en las principales vías, peajes y unidades policiales para prevenir nuevos hechos de violencia.
La destrucción de estos siete cilindros explosivos y la neutralización del bus bomba en el peaje de Villa Rica ponen en evidencia la creciente intensidad del conflicto armado en el Cauca, escenario donde la Fuerza Pública mantiene una confrontación permanente con las disidencias de las Farc y el ELN, organizaciones que continúan recurriendo a acciones terroristas para atacar objetivos estatales y generar temor entre la población.
